Radio Zaruma FM // La Mas Sonada
Radio Zaruma FM // – Síguenos en nuestras redes sociales

Hospital de Zaruma lleva ocho años de abandono y más de USD 3 millones invertidos sin resultados

Las letras del Ministerio de Salud Pública aún permanecen en pie, pero despintadas, polvosas y cubierta de maleza. Sin embargo, detrás de ellas ya no funciona el hospital que durante décadas atendió a casi 25 mil habitantes de Zaruma. Lo que queda es una infraestructura inconclusa, rodeada de maleza y signos evidentes de deterioro.

0

Las letras del Ministerio de Salud Pública aún permanecen en pie, pero despintadas, polvosas y cubierta de maleza. Sin embargo, detrás de ellas ya no funciona el hospital que durante décadas atendió a casi 25 mil habitantes de Zaruma. Lo que queda es una infraestructura inconclusa, rodeada de maleza y signos evidentes de deterioro.

Han pasado más de ocho años desde que el Hospital Humberto Molina Astudillo fue evacuado en noviembre de 2017 debido a los problemas estructurales detectados en el contexto de la crisis minera que afectó al cantón. Desde entonces, los habitantes de Zaruma esperan el regreso de una casa de salud que nunca volvió a abrir sus puertas.

Durante un recorrido realizado por Diario Correo, ciudadanos, dirigentes y médicos calificaron la situación como una de las mayores deudas que mantiene el Estado con este cantón patrimonial.

Canalizaciones abiertas, estructuras a medio construir, techos deteriorados, espacios cubiertos de vegetación y áreas abandonadas son parte del panorama que hoy presenta una obra que prometía devolver a Zaruma un hospital moderno y equipado.

DE HOSPITAL MODELO

A OBRA INCONCLUSA

Antes de su cierre, el Hospital Humberto Molina Astudillo era considerado un referente en la parte alta de El Oro. El médico Germán Gallardo recordó que la casa de salud funcionaba bajo un modelo de autonomía de gestión y contaba con servicios que iban más allá de las especialidades básicas.

Según explicó, disponía de quirófano, servicios de cardiología, electroencefalografía, colonoscopías, endoscopías digestivas y realizaba entre 530 y 550 intervenciones quirúrgicas al año.

“Este hospital fue considerado un ejemplo a nivel nacional. Teníamos una cartera de servicios importante y hoy nos encontramos con una realidad completamente distinta”, lamentó.

La pérdida de esos servicios ha obligado a que cientos de pacientes deban desplazarse a otras ciudades para recibir atención especializada.

“Ni siquiera las mujeres pueden dar a luz en Zaruma. Las nuevas generaciones ya nacen en otros cantones porque aquí no existe un hospital que pueda brindar esa atención”, cuestionó Gallardo.

USD 3 MILLONES INVERTIDOS

A lo largo de estos años, los gobiernos de turno han anunciado inversiones y fechas para la recuperación del hospital. Uno de los anuncios más importantes ocurrió el 27 de abril de 2023, cuando la entonces viceministra de Atención Integral en Salud, Carmen Guerrero, recorrió las instalaciones junto a funcionarios del Ministerio de Salud.

Durante esa visita aseguró que la repotenciación avanzaba conforme a lo planificado y que la obra estaría concluida en 2024. La funcionaria informó entonces que la intervención contemplaba una inversión superior a 4,5 millones de dólares y que el hospital contaría con 25 camas, equipamiento nuevo, una ambulancia y una cartera de servicios fortalecida.

Sin embargo, las promesas no se concretaron. En otro informe técnico se indicó que el proyecto de remediación y rehabilitación tenía un monto de inversión de 3’080.722 dólares y que registraba apenas un 25 % de avance físico a inicios del 2023. Hoy, más de dos años después de aquellas declaraciones, la obra permanece paralizada y sin una fecha clara para su culminación.

DISPUTAS LEGALES

José Victoriano Ochoa, activista social de Zaruma, asegura que el hospital se convirtió en otro ejemplo de obras públicas atrapadas entre trámites, conflictos y promesas incumplidas.

“El hospital principal de Zaruma está abandonado a su suerte desde 2017. Han pasado gobiernos y autoridades, pero ninguna ha dado una solución definitiva”, manifestó.

Según indicó, la población conoce que se firmó un contrato millonario para la repotenciación, pero los trabajos nunca llegaron a completarse. “Lo que vemos es una obra inconclusa. Han hablado de millones de dólares invertidos, pero el incumplimiento ha sido prácticamente total”, sostuvo.

Ochoa también advirtió que el paso del tiempo incrementará el costo de cualquier futura intervención.

“Cada día que pasa es un perjuicio mayor porque las estructuras siguen deteriorándose. Terminar la obra mañana costará mucho más de lo que costaba cuando se firmó el contrato”, señaló. Los entrevistados coinciden en que la paralización estaría relacionada con conflictos entre la empresa contratista y el Estado.

Tras el cierre del hospital, los servicios del Ministerio de Salud fueron trasladados temporalmente a instalaciones del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

Lo que inicialmente fue planteado como una medida provisional se ha convertido en una realidad que supera los ocho años. Actualmente, asegurados y no asegurados reciben atención en espacios que no fueron diseñados para absorber toda la demanda sanitaria del cantón.

El médico y exdirector provincial de Salud, Edmundo Peñaherrera, considera que esta situación ha generado múltiples complicaciones para los pacientes.

“Las intervenciones quirúrgicas tienen que realizarse en otros cantones como Piñas. Muchas veces eso implica movilizar pacientes en ambulancia y asumir riesgos innecesarios”, explicó.

Añadió que Zaruma, Portovelo y Atahualpa conforman un importante distrito minero que debería contar con una infraestructura hospitalaria acorde a sus necesidades.

“Por la actividad minera se requieren servicios especializados para atender accidentes laborales y enfermedades ocupacionales. No podemos seguir funcionando indefinidamente en instalaciones prestadas”, afirmó.

José Victoriano Ochoa, habitante de Zaruma

“El hospital principal del Ministerio de Salud de Zaruma está abandonado a su suerte desde 2017. Han pasado gobiernos y autoridades, pero ninguna ha dado una solución definitiva a este problema. Han llegado millones de dólares para la repotenciación, pero lo que vemos es una obra inconclusa y un abandono total. La población sigue esperando respuestas”.

Germán Gallardo, exdirector médico del hospital:

“Este hospital tenía autonomía de gestión y fue considerado un ejemplo a nivel nacional. Contábamos con servicios que iban más allá de las cuatro especialidades básicas. Es una pena encontrarnos con esta situación. Actualmente no tenemos ningún servicio hospitalario propio y las mujeres ya no pueden dar a luz en Zaruma. Las nuevas generaciones ya no nacen aquí”.

Edmundo Peñaherrera,

exdirector provincial de Salud:

“El hospital fue desalojado en 2017 debido a las fisuras detectadas en la infraestructura y a los estudios relacionados con la actividad minera. Desde entonces la solución se ha retrasado demasiado. Se firmó un contrato para la repotenciación, pero hubo incumplimientos y conflictos que terminaron paralizando los trabajos. Al final, quienes pagan las consecuencias son los ciudadanos

Leave A Reply

Your email address will not be published.